Corteza prefrontal. Límites y control conductual.

 El cerebro humano está configurado por muchas estructuras, siendo una de las más visibles y la que más tarda en desarrollarse la corteza, la parte superficial y llena de pliegues que todos hemos visto alguna vez dibujada o en fotografía. Dicha corteza es una parte imprescindible y de gran importancia para el ser humano, pues permite la integración y procesamiento de las distintas informaciones y posibilita la existencia de habilidades complejas como el pensamiento abstracto, la autoconciencia y la planificación.

La corteza cerebral puede dividirse en dos hemisferios claramente delimitables a derecha e izquierda, además de en varios lóbulos cerebrales diferentes. En nuestra especie, el más grande de ellos y el que a su vez genera mayor investigación es el lóbulo frontal, del cual una de las partes más relevantes es la corteza prefrontal, que participa activamente en permitir la conducta adaptativa del individuo e incluso el establecimiento de características concretas de la personalidad.

La corteza prefrontal: localización en el cerebro

Como hemos visto, la corteza prefrontal es una parte de la corteza cerebral perteneciente al lóbulo frontal. Se encuentra situada en la parte del cerebro más cercana al rostro. Es considerada un área de asociación multimodal o terciaria, puesto que en ella se coordina la información proveniente de otras áreas cerebrales. Se trata de un área cerebral de gran tamaño con una gran importancia a la hora de explicar el control conductual, la personalidad e incluso las capacidades cognitivas.

Esta parte de la neocorteza es la región del cerebro que más tiempo tarda en desarrollarse, ya que de hecho se considera que no termina su desarrollo hasta los principios de la edad adulta entre los veinte y veinticinco años de edad. Los procesos cognitivos y las funciones ejecutivas no podrían llevarse a cabo sin su participación, de manera que estamos ante una de las áreas más relevantes a la hora de poder adaptar nuestra conducta a las situaciones y realizar operaciones cognitivas complejas

La corteza prefrontal tiene importantes conexiones con una gran cantidad de regiones cerebrales tanto corticales como subcorticales, como por ejemplo el sistema límbico, los ganglios basales, el hipocampo, el tálamo y el resto de lóbulos cerebrales. Es por ello que influye en y se ve influida por una gran cantidad de informaciones provenientes de muy diversas regiones, resultando imprescindible para la correcta gestión de la conducta y de nuestros recursos.


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