El avance de la neurociencia ha tenido efecto en múltiples áreas
de conocimiento. Una de las que se ha visto beneficiada es la educación. Al
entender mejor cómo funciona el cerebro, podemos conocer la mejor manera para
llevar a cabo los procesos de enseñanza-aprendizaje. Como resultado, han tomado
protagonismo premisas sobre cómo lograr la aplicación de la Neuroeducación en
el aula. Especialmente, las que desarrollan estrategias que beneficien la
neurodiversidad y en las que se promueva un aprendizaje significativo.
¿Por qué se debe dar una aplicación de la Neuroeducación en el
aula?
Educar consiste en apoyar el desarrollo cerebral de los niños para
un adecuado funcionamiento, pues esto facilitará su bienestar personal,
aprendizaje y autonomía.
Y es que, aunque existen patrones madurativos para el
desarrollo, cada persona evoluciona de forma única, lo que nos diferencia
a unos de otros.
En consecuencia, cuando se trata de aplicar las bases de la
Neuroeducación en el aula, hay que tener en cuenta esta individualidad para así
poder desarrollar un aprendizaje significativo.
Por esta razón, el proceso de educación debe encaminarse hacia
el dinamismo y
evolución del sistema cerebral del niño. Esto permitirá una adaptación a
la vida diaria y mejorará notablemente el proceso de aprendizaje de
diferentes temáticas.
Por lo tanto, padres y profesores han de tener en cuenta las
siguientes características durante la enseñanza de cualquier conducta o
actividad:
Poner esfuerzo: Es necesario realizar actividades que impliquen
algún tipo de esfuerzo o desafío para los niños. Además, tienen que ser
novedosas y tener un nivel de dificultad adecuado.
Pensar con cuidado antes de actuar: Es importante enseñarles a
reflexionar sobre lo que van a hacer ya que esto potenciará las conexiones neuronales.
Descansar a tiempo: El descanso en el momento adecuado permite
consolidar la información en el cerebro y, por ende, mantener estas conexiones
cerebrales.
Guiar a través del ejemplo: El aprendizaje por imitación es
fundamental. Aquí, toman protagonismo las neuronas espejo.
En resumen, para que el niño aprenda necesita sentirse
seguro, tranquilo y apreciado. En el caso de la escuela, es importante permitir
al pequeño compartir, conocer, moverse, crear y descubrir el mundo por sí
mismo.
Con esto, precisa un ambiente natural y tranquilo, que responda a
las necesidades de cada etapa de desarrollo para poder aplicar estrategias de
Neuroeducación en el aula y lograr un aprendizaje significativo.
Fusión del juego y el aprendizaje: Una de las aplicaciones de la
Neuroeducación en el aula
Como sabemos, el juego constituye un mecanismo natural por el
que se despierta la curiosidad. Además, ayuda en la adquisición de una serie de
competencias fundamentales en el desarrollo psicológico y social en las
personas, lo que lo hace fundamental dentro de la aplicación de la
Neuroeducación en el aula y el aprendizaje significativo.
Cuando jugamos realizamos predicciones y, si estas se cumplen o
superan, se activa una región cerebral llamada núcleo
accumbens.
Esta activación hace que se libere dopamina, un neurotransmisor
que promueve la motivación y permite que demos paso a la acción. De igual
manera, ayuda a dirigir y regular la atención hacia estímulos externos, lo
que beneficia notablemente al aprendizaje (Guillén, 2017).
Investigaciones recientes han demostrado que la integración del
componente lúdico en el salón de clase es fundamental para un adecuado proceso
de enseñanza. Entre las principales ventajas encontramos:
- Actividad placentera para los niños.
- Incentiva la curiosidad y creatividad.
- Genera autoconfianza.
- Se usa como instrumento de expresión emocional.
- Estimula el desarrollo social, físico y cognitivo.
- Favorece la socialización.
Por lo tanto, es fundamental la implementación del juego en el
ámbito educativo y del aprendizaje. Con este tipo de actividades no solo se
despierta la motivación y curiosidad en los niños sino que, además, se pueden
realizar feedbacks.
Esta retroalimentación es favorable para el aprendizaje,
consolidación y mantenimiento de la información.
Por medio del juego, también se puede atender de manera más fácil
a la diversidad que se presenta en el aula. Esto se debe a la variedad de roles
que puede tomar cada uno de los alumnos durante el juego. Asimismo, convierte
al alumno en el protagonista activo de su aprendizaje.
Aprendizaje basado en la experiencia
Otra estrategia que se puede utilizar para atender a la diversidad
y personalizar el aprendizaje es el uso de estrategias inductivas. Una de las
más comunes es la realización de proyectos en clase, en los cuales se
desarrollan preguntas y retos relacionados con la temática trabajada.
Con este método, los estudiantes logran el aprendizaje
significativo de nuevos conceptos de manera más autónoma, de acuerdo a su ritmo
y facilidad.
Además, se fomenta la creatividad y la motivación intrínseca para
el proceso enseñanza-aprendizaje. También el rol del profesor cambia y se
convierte en una guía de aprendizaje. Comienza e interviene en el proceso por
medio de preguntas y retos.
La implementación de esta estrategia puede incluir el uso de
herramientas tecnológicas de manera responsable. En este caso, no solo el
profesor es el que puede indicar o dar la información necesaria. También pueden
ser utilizados vídeos, blogs o material multimedia, entre otros. Todo ello se
hace con el fin de transmitir la información de diversas maneras y personalizar
el proceso.
Creatividad en el aula
La creatividad es una capacidad característica de los seres
humanos, a la que podemos recurrir en el proceso de enseñanza-aprendizaje. Por
lo tanto, la aplicación en la Neuroeducación en el aula se
puede desarrollar, mejorar y convertir en una de las principales estrategias
para enseñar. Cuando fomentamos esta capacidad, tenemos la posibilidad de
reinterpretar algo para alcanzar un objetivo o encontrar la solución a un
problema.

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