De forma progresiva diversos teóricos e investigadores han
coincidido en que las funciones ejecutivas (FE) se encuentran entre los
componentes más importantes para que el desarrollo infantil y adolescente sea
exitoso (Diamond & Lee, 2011); entre las FE más importantes se encuentran
el autocontrol, la memoria de trabajo, la organización, la planeación, la
solución de problemas, y la flexibilidad de pensamiento; capacidades
primordiales para un adecuado aprendizaje académico desde la infancia temprana
(Best, Miller & Naglien, 2001). Las investigaciones sistematizadas sobre el
desarrollo de las FE se han incrementado progresivamente en los últimos 15
años, lo que ha producido un número significativo de resultados; con esta
información se puede construir un panorama inicialbásico sobre el estado del
arte de este tema.
A pesar de que ya se cuenta en la literatura con decenas de
artículos sobre esta temática, recientes trabajos de revisión y metanálisis advierten
que aún no se ha conseguido construir un conocimiento básico sobre el
desarrollo infancia-adolescencia, debido a que la mayoría de las
investigaciones se han enfocado a momentos específicos del desarrollo, y no
hacia una perspectiva amplia sobre el mismo (Best, Miller & Jones, 2009;
Romine & Reynolds, 2005).
El planteamiento del desarrollo secuencial de las FE durante la
infancia y la adolescencia propuesto por Victoria Anderson (2001) -algunas
funciones ejecutivas se desarrollan más temprano y con mayor velocidad que
otras- es ampliamente aceptado, ya que de forma progresiva se han encontrado
evidencias de diverso tipo: neuropsicológicas-cognitivas, y estadísticas-
(Huizinga, Dolan, & Van der Molen, 2006; Van Leijenhorst, Westenberg &
Crone, 2008). En general se ha encontrado que la mayoría de las FE presentan un
desarrollo acelerado en la infancia, con una meseta que se consigue a
principios-mediados de la adolescencia -con algunas pocas excepciones-
(Anderson 2002; Best & Miller, 2010; Diamond, 2002; Romine & Reynolds,
2005).
Como característica general de la investigaciones en este campo
destaca que se han abordado muy pocas FE, generalmente con muestras limitadas
por rango de edad o por número de sujetos incluidos (por ejemplo: Armengol,
2002; Smidts, Jacobs & Anderson, 2004; Matute et al., 2008), muy pocas de
ellas han incluido muestras cercanas o mayores a 200 sujetos (por ejemplo:
Anderson et al., 2001). Un extenso metanálisis realizado a 20 años (Romine
& Reynolds, 2005) encontró que solo se pueden comparar estadísticamente
cinco FE: flexibilidad, fluidez verbal, mantenimiento de set, fluidez de diseño
y planeación secuencial. Sin embargo se ha señalado que ninguna de estas
medidas son suficientemente representativas de la amplia variedad de FE: este
metanálisis no pudo incluir capacidades como detección de selecciones de
riesgo, procesamiento riesgo-beneficio, entre otras. Lo que de acuerdo a
especialistas del campo, aún representa un panorama muy parcial del desarrollo
(Zelazo & Cunningham, 2007). En una de la revisiones más extensas y
recientes (Best & Miller, 2010) se establece que la mayoría de los
artículos se han enfocado en momentos específicos de desarrollo (por ejemplo la
edad preescolar, o la niñez), siendo escasos los artículos que han estudiado el
desarrollo a lo largo de la dimensión infancia-adolescencia. Estos mismos
autores señalan que el principal obstáculo para estudiar esta dimensión es la
falta de instrumentos de evaluación específicamente diseñados para que sus
pruebas-reactivos permitan realizar análisis comparativos a través de las
distintas edades.
Por la imposibilidad de comparar el desempeño de niños
preescolares con infantes y adolescentes (debido principalmente al uso de
pruebas distintas), en las principales revisiones se ha determinado no incluir
el análisis de los resultados de preescolares (para una revisión extensa de
esta etapa ver: Garon, Bryson & Smith 2008).
Enfoque conceptual: se ha propuesto que las FE conforman un
sistema, el cual se desarrolla desde funciones aisladas hasta la integración
compleja entre ellas (Zelazo, Mulller, Frye & Marcovitch 2003). A su vez
diversos investigadores han encontrado un desarrollo "piramidal", en
el que FE más básicas -por ejemplo control inhibitorio- preceden y soportan el
desarrollo de FE más complejas -por ejemplo memoria de trabajo y flexibilidad
mental- (Best et al., 2009; Huizinga et al., 2006; Romine & Reynolds,
2005). Así a lo largo del desarrollo, la integración entre diversas FE es lo
que permite el desarrollo complejo de la competencia ejecutiva (Zelazo &
Frye, 1997). En este artículo se proporcionará un panorama individual de las
FE, intentando aportar un marco conceptual para su integración.
Procedimiento para la revisión: en el marco del metanálisis de
Romine y Reynolds (2005), de la revisión de Anderson (2002) y la extensa
revisión de Best y Miller (2010), se seleccionaron (del libro Desarrollo
neuropsicológico de lóbulos frontales y funciones ejecutivas, Flores Lázaro y
Ostrosky Shejet, 2012) de forma cualitativa, los artículos más representativos
de los principales grupos de investigación -en el contexto internacional- en
este campo en los últimos 15 años. Originalmente se identificaron 153
artículos, de los cuales se seleccionaron 74 por su representatividad conceptual,
para lograr una perspectiva general del desarrollo infancia-adolescencia.
De acuerdo a la propuesta de Best & Miller (2010) la
información obtenida se dividió para su presentación en etapas: desarrollo muy
temprano (niñez temprana), desarrollo temprano (niñez tardía), desarrollo
intermedio (adolescencia inicialmedia) y desarrollo tardío (adolescencia
tardía-juventud).
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